Corazón Roto.

Publicado en por Lalamiau

Demente está quien afirma
haber estado una hora enamorado,
mas no es que el amor así se desvanezca,
sino que, de hecho, en menos tiempo os puede devorar.
¿Quién osará creerme si juro
haber sufrido un año de esta plaga?
¿Quién no se reiría de mí si yo dijera
que vi arder todo un día la pólvora de un frasco?

¡Ay, qué insignificante el corazón,
si llega a caer en manos del amor!
Cualquier otro pesar deja sitio
a otros pesares, y para sí reclama sólo una parte.
Vienen hasta nosotros, pero a nosotros el Amor arrastra,
y, sin masticar, nos absorbe.
Por él, como por el infame hierro, tropas enteras caen.
Él es el esturión tirano; nuestros corazones, la morralla.

Si así no fue, ¿qué le sucedió
a mi corazón cuando te vi?
A la alcoba traje un corazón,
pero de ella emergí vacío, desolado.
Si contigo hubiera ido, sé
que a tu corazón el mío le habría enseñado
la compasión.
Pero, ¡ay!, Amor, de una herida lacerante la felicidad
se ha quebrado.

Más la Nada en Nada puede convertirse,
ni sitio alguno puede del todo vaciarse,
así, pues, pienso que aún posee mi pecho todos
esos fragmentos, aunque no estén reunidos.
Y ahora, como los espejos rotos muestran
cientos de rostros más menudos, así
los añicos de mi corazón pueden sentir agrado,
deseo y adoración,
pero después de tal Amor, jamás volverán a amar.

 

 

 

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C
que desaliento se siente cuando el corazón se rompe, qué ganas de ponerle candado y armadura... peor aún es la sensación de la repetición, la sensación de que, a pesar de haber creído que después de roto el corazón no se entregará fácil de nuevo y se vivirá de goce y deseo, casi sin darse cuenta otra vez se puso el corazón en mano ajena. Y luego, ya es tarde, cuando se reacciona, el corazón ya se ha entregado y no puede raparse, solo queda aferrarse a la exigua esperanza de que no lo devuelvan roto. Ahí viene esa sensación horriblemente irónica: uno creía dominar la situación y de pronto se encuentra de pie, solo, con el corazón desquebrajado... otra vez el corazón roto. pero! ¿qué pasó con la armadura y los candados? Inconsientemente, ó muchas veces sin querer reconocerlo, se andó buscando quién quisiera las llaves... porque de ahí vino el cierre original, de pensar que era mejor encerrar el corazón porque ya roto una vez no se está dispuesto a una nueva y seguramente nadie lo merece... es decir, por el dolor de la ausencia de quién lo merezca... busqueda inconsiente...
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